Mujer ocupada preparándose para salir con un tazón, una lapicera y un teléfono celular mientras se maquilla.

Estrés y piel sensible

Ah, el estrés: amigo y enemigo. A veces, cuando las cosas se sienten demasiado, nuestra piel puede sensibilizarse y estallar durante momentos de estrés. ¿Puntos negros? Sí Y manchas rojas también.  ¿Y ahora qué? A pesar de que es probable que no puedas evitar el estrés todo el tiempo, hay algunas formas simples de poder manejar algo del efecto que tiene sobre tu piel.

¿Qué sucede cuando estás estresada?

En resumen, el estrés es una reacción física donde ciertas hormonas como la adrenalina y el cortisol aumentan en el flujo sanguíneo. ¿Reacción de lucha o huida? ¡Así es como te efecta! Este estado de estrés (especialmente si es constante) puede afectar al organismo y a la piel de diferentes formas, por ej., haciendo que se tensen nuestros músculos. ¿Y ahora qué? A pesar de que es probable que no puedas evitar el estrés, hay formas de poder manejarlo.

Para empezar, si sos propensa a que tu piel sensible reaccione, esto puede intensificarse durante momentos de estrés, como así también la producción de sudor y oleosidad de tu piel. ¿Qué significa eso? Mayor cantidad de puntos negros en toda tu frente. Niveles altos de estrés también pueden complicar la capacidad que tiene la barrera de tu piel para repararse a sí misma, haciendo que la piel se sienta más sensible.

¿Cómo ayudar a una piel estresada?

Desde un lunes común y corriente hasta la locura de una entrega urgente de trabajo, a veces las situaciones estresantes no se pueden evitar. Seguir una rutina suave y constante de cuidado de la piel ayudará a mantener la piel equilibrada cuando todo lo demás esté un poco fuera de control. ¿Otro consejo? Tomá las riendas de tu estrés y hacé que esté a tu servicio en lugar de dejarlo que tome el control.

Respirar hondo marca una gran diferencia para calmar los momentos álgidos y no hay dudas que hacer ejercicio es una buena decisión, ya que se liberan todas esas sustancias químicas buenas cuando empezás a moverte. Por último, dedicá algo de tiempo a vos misma. Sí, date un baño, probá con una máscara facial o hacé una caminata rápida, un poco de tiempo para vos misma a veces es justo lo que indica el médico.

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