Muchacha rubia usando gorro rojo y jugando en la nieve

Clima frío y piel sensible

Noches agradables alrededor de una fogata, abrigarte para dar un paseo, piel sensible: sí, todos son signos de que estamos en las garras de una ola de frío. Pero, ¿qué hace que nuestra piel se vuelva sensible cuando baja la temperatura? ¡Ponte tu suéter de lana y vamos a averiguarlo!

 Calefacción

¿A quién no le gusta una noche cálida en casa cuando hace frío afuera? El problema es que, cuando el aire caliente se mueve, la humedad de nuestra piel nos abandona. ¿El resultado? Piel deshidratada. ¿Acabas de llegar del frío? Las fluctuaciones de temperatura pueden secar la piel aún más, lo que lleva a sufrir enrojecimiento, sequedad e irritación. Mantener la piel hidratada y humectada ayudará a reparar y proteger tu piel del efecto secante de la calefacción, sin necesidad de bajar el termostato.

Nieve

¡Está nevando! Pero mientras estamos entusiasmados Snapchateando nuestro mejor angelito de nieve, los dañinos rayos UVB del sol están acechando nuestra piel. La nieve y el hielo pueden de verdad aumentar los efectos dañinos del sol, haciendo que los perjudiciales rayos UVB reboten y se dirijan a la piel dos veces. Protégete todo el año del sol con un protector solar diario y cambia de temporada con una rutina de cuidado de la piel en invierno.

Viento

¿Azotada por el viento? Es probable que tu piel también. La barrera natural de nuestra piel hace un gran trabajo al mantener la humedad y repeler los irritantes, pero los fuertes vientos pueden despojarla del agua vital, debilitando la barrera. Cuando se ven afectadas, las células de nuestra piel están programadas para reaccionar: y ahí aparece la piel sensible, seca, enrojecida o irritada. Conoce más sobre cómo hidratar la piel y sigue los pasos para reparar y generar la barrera de tu piel rehidratando y humectando la piel azotada por el viento.

Baja humedad

¿Alguna vez te preguntaste por qué la piel se siente extra seca en invierno? Cuando las temperaturas se desploman, pasa lo mismo con la humedad, barriendo con ella la humedad de nuestra piel. Esto puede causar grietas en tu piel, lo que lleva a una mayor sequedad y sensibilidad. La buena noticia es que tenemos unos cuantos consejos y trucos simples que pueden ayudar a rehidratar la piel.

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